Te dejo con tu vida
tu trabajo
tu gente
con tus puestas de sol
y tus amaneceres.
Sembrando tu confianza
te dejo junto al mundo
derrotando imposibles
segura sin seguro.
Te dejo frente al mar
descifrándote sola
sin mi pregunta a ciegas
sin mi respuesta rota.
Te dejo sin mis dudas
pobres y malheridas
sin mis inmadureces
sin mi veteranía.
Pero tampoco creas
a pie juntillas todo
no creas nunca creas
este falso abandono.
Estaré donde menos
lo esperes
por ejemplo
en un árbol añoso
de oscuros cabeceos.
Estaré en un lejano
horizonte sin horas
en la huella del tacto
en tu sombra y mi sombra.
Estaré repartido
en cuatro o cinco pibes
de esos que vos mirás
y enseguida te siguen.
Y ojalá pueda estar
de tu sueño en la red
esperando tus ojos
y mirándote.
viernes, 26 de junio de 2009
Devenir de preguntas
Nunca he odiado el tráfico, de hecho lo disfruto cuando no hay prisa, cuando me acompaña la fidelidad de mi ipod y puedo estar sola conmigo misma, con mis pensamientos. Suelo repasar en dónde estoy parada, qué de todo lo que busco para mi vida he conseguido, qué me falta, qué debo hacer para no detenerme en el camino, para no reducir la marcha.
Hoy fue uno de esos días...lluvia, más autos que calles, más tranquilidad que movimiento, más altos que sigas...y lo hice de nuevo, me volví a mis propios pasos, y estabas tú. Claro y nítido, como si nunca te hubieras ido, como si no quisiera soltar tu mano por miedo a no volver a encontrarla nunca más. No sé cómo borrarte, no me he atrevido ni a preguntarme cómo hacerlo, porque no quiero, pero debo. Lugares, personas, autos, canciones...todos tienen tu nombre escrito, y no lo hace más fácil que mi mente y mi alma también lo tengan, es como si te dibujara con absolutamente todo lo que me rodea, y aunque el dolor es insoportable, al menos así siento que aún me perteneces...en pensamientos, en recuerdos.
Y entonces me pregunto, ¿me extrañas? ¿Acaso piensas en mi, en los planes truncados, en los momentos que no se van a repetir nunca, en cómo te sentirás si algún día me ves caminar por la calle de la mano de otro? Yo no me atrevo ni a pensarlo, me destroza el alma. ¿Qué haces en este preciso momento, en el que yo dejo de hacer por pensar, por pensarte, por llenar con imágenes en mi cabeza las que ya no puedo ver, las que ya no puedo vivir?
Si todo esto que me pregunto nunca ha pasado por tu cabeza, entonces, por favor, enséñame a olvidar...porque no puedo, no sé hacer eso, y mucho menos cuando no puedo dejar de quererte ni un poco menos de lo que lo hacía hace unas semanas, cuando nada me detenía para decírtelo, cuando ni en mis más remotos sueños pensé que mis emociones se convertirían en una pesadilla, que pasarían de ser el motor de mi vida a ser el lastre que no logro dejar.
martes, 23 de junio de 2009
Dear goodbye
Staring out, depressed about
What words I have to plead
So torn apart
Shattered by impressions of
Confessions in defeat
My broken heart
Crying, desperate, fighting
Questions scared to let go
We used to be so beautiful
But the days go by and
Things get better
I'm weary from the war
I'm losing half of my soul
But the days go by and
Past the point of reasons
I just want you to believe
That it's not your fault
Cry your eyes to sleep
It's like a thousand rainy nights
Oh, drowning lows
Photographs, the close up, what we had
Come undone
Where did it all go wrong?
The days go by and
Things get better
You hardened like a stone
To face the world alone
But the days go by and
Things get better
Exhausted of apologies
In search of something comforting
But the days go by and
Things get better
Brought out the best and worst in me
You gave your all unselfishly
But the days go by and
Oh, I could never replace
All the tenderest moments
They will always live right here
Inside me
My love will forever hold a place
For you
That's why I'm so confused, yeah
Girl, we used to be so beautiful
But the days go by and
Things get better
But the days go by and
Things get better
I'm weary from the war
I'm losing half of my soul
But the days go by and
Past the point of reasons
I just want you to believe
That it's not your fault
Cry your eyes to sleep
It's like a thousand rainy nights
Oh, drowning lows
Photographs, the close up, what we had
Come undone
Where did it all go wrong?
The days go by and
Things get better
You hardened like a stone
To face the world alone
But the days go by and
Things get better
Exhausted of apologies
In search of something comforting
But the days go by and
Things get better
Brought out the best and worst in me
You gave your all unselfishly
But the days go by and
Oh, I could never replace
All the tenderest moments
They will always live right here
Inside me
My love will forever hold a place
For you
That's why I'm so confused, yeah
Girl, we used to be so beautiful
But the days go by and
Things get better
I'm losing half my soul
To face the world alone
But the days go by and
Things get better
We're not the type to just give up
But I know that it's what's best for us
The days go by and
Things get better
We'll pass some crossing roads
Surviving on our own
But the days go by and...
To face the world alone
But the days go by and
Things get better
We're not the type to just give up
But I know that it's what's best for us
The days go by and
Things get better
We'll pass some crossing roads
Surviving on our own
But the days go by and...
domingo, 21 de junio de 2009
¡Qué oportuno!
Mi vida está plagada de deux ex machinas, que en términos comúnes son las soluciones mágicas que el cine utiliza para resolver situaciones de crisis: objetos útiles para circunstancias inusuales, apariciones increíbles e incluso super poderes. Se trata de cosas que no tenían nada que hacer en ese lugar y en ese momento, pero que aparecen porque de otra manera el protagonista no podría salir airoso.
No lo llamaría suerte, de hecho ni siquiera estoy segura de que haya soluciones mágicas a mi alcance...es más bien que me he entrenado para ver señales en todo lo que me rodea. Es simple, yo intuyo una cosa, y la mayoría de las veces, sin más, sigo el presentimiento, o bien, le doy un significado aplicable a mi situación. Por supuesto no creo en las cartas, en los adivinos ni en ninguna de esas cosas, pero sí creo en Dios, y en su oportunidad para ponernos en ciertas situaciones.
Hoy iba a misa como cualquier domingo, me senté en la banca y hasta me quejé del sacerdote que estaba a esa hora, porque tengo a mi favorito. Me sentía dispersa, como si oyera pero no escuchara en realidad. Y entre mis pensamientos, de pronto mi atención fue captada sin motivo, sólo para escuchar:
- Los seres humanos siempre creemos que es más fácil abandonar aquello que se complica a realmente luchar por ello. Muchos matrimonios ven mucho más fácil simplemente abandonar la relación que intentar arreglarla, por eso hay tantos divorcios, porque preferimos ser mediocres que esforzarnos-
Casi sentí que me sangraba la frente con semejante pedrada que obviamente no fue intencionada, pero sí oportuna. No estoy tan equivocada, aunque ahora me queda otra pregunta: ¿Y sí la lucha está precisamente en el abandono?¿Qué si el abandono es un sacrificio para buscar el bienestar del otro? Espero obtener esa respuesta pronto.
sábado, 20 de junio de 2009
Perspectivas
Siempre me pareció tonto sufrir por amor...mis amigas me decían insensible, por esa manera tan extraña de enfrentar las rupturas, de vivir "el duelo". La mayoría de las veces había dos o tres lágrimas, nada serio. Después me invadía esa certeza de haber hecho lo correcto, y mi preocupación no era más por mi, sino por la otra persona, por el miedo de hacerle daño, de que quizá fuera él quien no comprendía que esto estaba bien, y que así tenía que ser, porque cuando uno de los dos lo piensa, no hay nada más que hacer...la batalla está perdida. Se puede luchar contra todo...diferencias de caracter, celos, incluso contra la falta de comunicación; pero si una de las dos partes tiene la voluntad determinada, es momento de bajar la guardia.
Nunca entendí a los que lloraban por días, a los que preferían provocarse el sufrimiento con canciones tristes, botes de helado y películas tristes, a los que incontrolablemente mensajeaban al chico o la chica, y menos aún, a los que albergaban esperanzas. A veces uno termina, a veces lo terminan, a veces son cuestiones de dos, pero en cualquiera de los casos, es una medida desperada, tomada en caliente o en frío, que da respuesta permanente o temporal a una circunstancia que está fuera de control, que el amor no puede mitigar.
Mi mecanismo es simple...lloro incontrolablemente por un par de horas, cuando yo lo decido, dejo de hacerlo y entonces sí, empiezo a dejar atrás. No me importa estar sola, me ocupo...y en compañía bueno, todo es más fácil. Y entonces emprendo el viaje de nuevo. De cuando en cuando miro hacia atrás, pero las imágenes son cada vez más pequeñas, menos detalladas, hasta que así, sin previo aviso, desaparecen por completo. Mi corazón en cambio es un poco más complejo: examina detalle a detalle el tiempo compartido, por lo regular toma lo malo para contrarrestar la pérdida de lo bueno, y las dudas se disipan al tiempo que la sensación de haber hecho lo correcto me inunda, y entonces sí, no hay más qué hacer...eventualmente olvidaré, dejará de doler y las cosas no sólo volverán a la normalidad, serán mejores.
Debo reconocer que es un recurso muy útil el del raciocinio, cuando el dolor del corazón es incluso físico, porque viene acompañado de migrañas, gastritis y hasta ojos rojos que arden. No obstante, jamás me había preguntado a qué debo recurrir ahora que esto se siente tan equivocado, que algo en mi ser me dice que fue la peor decisión del mundo, que no hay explicación racional para que un problema que se atisbó desde hace menos de un mes terminara con todo, como si hubiéramos soltado la cuerda cuando los del otro equipo estaban por caer al lodo, como si no valiera la pena luchar, como si "esto" no fuera más fuerte que cualquier otra cosa. Y entonces, cuando pienso en mis opciones activas, sólo me invade el temor de convertirme en la que se aferra a eso a lo que el otro ya le dio un no, la que incluso se convierte en esa piedra en el zapato que molesta, porque no permite olvidar que se está caminando de nuevo y no es precisamente hacia atrás.
Y aquí estoy como jamás me imaginé estar escuchando música triste, en completo descontrol de mis emociones, imposibilitada mentalmente, con poca capacidad de apartar mi mente del tema, pero también con poca voluntad de aceptar que se acabó, no por capricho, sino porque esto es tonto, no hay razones para estar sola hoy, salvo que ya no me quieras, y si es el caso, entonces tampoco hay razones para haber estado tanto tiempo juntos, porque el amor así, tan real, no se olvida en un par de días...duele y alivia, alegra y entristece, pero no desaparece porque ya es un ser con vida propia, porque ya no depende de ti o de mi, porque pese a esta distancia, ahí esta...al menos para mi. Aquí estoy comiendo helado, escuchando música, contando mi vida porque sólo así puedo canalizar de alguna manera la tristeza que mi cara sabe ocultar muy bien, pero que sigue aquí y no disminuye, y me deteriora día con día.
De pronto veo todo diferente; los lugares, las personas, incluso los automóviles, todo es un buen motivo para pensar que está bien creer, que todo está bien porque esta situación está mal, y tarde o temprano ambos alcanzaremos el punto insoportable en el que no podremos hacer más que arreglarlo, aunque al no poder callar del todo a mi razón, todo deja de ser un sentimiento para convertirse en una confusión de acciones, en donde ya mi voluntad no puede más que el sustento de esta decisión, que tontamente aprobé por pensar por ti...lo que siempre me pediste que no hiciera.
Perdona si te busco, no quiero dificultar las cosas, es sólo que dijiste que podía recurrir a ti cuando lo necesitara, en las circunstancias más difíciles, cuando me sintiera perdida.
Hoy me siento perdida, y aunque parezca tonto, a veces es la misma causa del dolor la única que puede darte un poco de tranquilidad...es como mi vacuna, necesito inyecciones para poder fortalecerme y aprender a luchar, aunque creo que en este caso preferiría sin duda alguna la enfermedad aunque me duela...aunque me mate.
jueves, 18 de junio de 2009
El verdadero cambio
El domingo 14 de junio abrí los ojos y me vi a mi misma en el mismo lugar de siempre, me supe rodeada de las mismas personas aunque no estaban presentes. Al mirar por mi ventana, todo seguía igual, estaba en la misma casa de siempre, la ciudad tenía el mismo olor de siempre, mi mente estaba circundada por los mismos gustos, los mismos intereses, las mismas obligaciones laborales, escolares y personales. Me resultaba extraño, tenía un año más de vida y luego de hacerme la misma pregunta muchas veces, me respondí a mi misma -Sí, todo sigue igual-...pero yo no permitiría que fuera así, y con la idea bien clavada me encargué de darle a conocer a todo el mundo que ese día, 14 de junio, era el primer día del resto de mi vida.
No era una fecha especial como el 13, pero ese día comenzaba un año nuevo de mi vida, de esa vida que me ha respondido bien desde el día en que mis padres la compraron...nunca tuve que usar su garantía, nunca la llevé a reparar y jamás consideré cambiarla, mucho menos en ese momento, en el que tenía todo lo que yo siempre quise y necesitaba para ser feliz. Esa misma mañana repasé en mi cabeza la lista de cosas a las que les di carácter de indispensables para vivir; palomeados quedaron los sueños, las aspiraciones profesionales, la familia, los amigos y el amor...y hasta ese momento, no se habían agregado elementos nuevos a mi lista, y los determinados estaban cubiertos...era feliz, con altibajos como cualquier persona, pero con la felicidad como una constante vital.
Hoy abrí los ojos y por alguna razón tenía nublada la vista. Al verme al espejo, mi rostro se veía diferente, mis ojos estaban un poco hinchados y aunque quise reir y adjudicárselos como otras veces a la cantidad de horas de sueño, me limité a bajar la mirada y a recordar que ayer volví sola a casa, y no esperé como otras noches el mensaje que me dejaría dormir tranquila a sabiendas de que estabas a salvo. No se rompieron planes, sólo cambiaron, pero aún no logro entender para qué, y aunque tengo esa teoría de la costumbre, algo me dice que no será suficiente esta vez, que me toca luchar no contra la tristeza o el dolor, sino conmigo misma, con mi amor. De nuevo repasé mi lista, y al ver que un punto quedaba en blanco, sin paloma, descubrí que me faltabas, y que aunque mis impulsos, mis sentimientos y en general toda mi persona me movieran a intentar buscar eso que quería pensar que perdí durante mis sueños por la noche y que ya no estaba esta mañana, mi razón me dijo que era momento de rehacer mi lista o resignarme a que no seré feliz sin ese punto cubierto.
Al volverme de nuevo al espejo supe la razón de la apariencia de mi cara, y ese líquido con sabor a sal refrescó mi rostro, aunque sólo lo hizo ver peor. No sé cómo detenerlo, ahora es uno mismo con la ausencia de eso que no me atrevo a borrar de mi lista, y con cada gota yo siento que algo en mi se pierde, se va, como si poco a poco me estuviera vaciando hasta quedar seca. Miré el anillo que adornaba mi tocador, ya no estaba, recordé que lo guardé al tiempo que asimilaba que el día anterior no era un sueño, sino una pesadilla que no va a terminar pronto. Pensé en el 14 de junio, cuando me equivoqué al convencerme de que era el primer día del resto de mi vida...en realidad es hoy el primer día del resto de mi vida, el primer día de mi vida sin ti.
Giros de tuerca

Siempre me ha sorprendido cómo los seres humanos somos capaces de adaptarnos a absolutamente todo lo que nos pone enfrente la vida. Incluso cuando uno piensa que no puede vivir sin algo, o con algo, tarde o temprano vuelve a sonreir, y aunque la sonrisa sea más endeble o menos brillante, ahí está, como resultado de una dura batalla contra nosotros mismos en la que si no resultamos vencedores, podemos tener la certeza de que nos vamos a acostumbrar, como en todo.
No siempre podemos modificar lo que nos rodea, y aunque a veces duele o cuesta, es mucho más fácil modificar nuestro propio software, nuestras emociones o pensamientos, nuestro sentir con respecto a algo que tarde o temprano genera un cambio en nuestro estilo de vida. Pienso por ejemplo en la muerte de algún ser querido...es inevitable, y si en algún momento de nuestro camino nos lo planteamos quizá nos resultó doloroso incluso el pensamiento, pero la realidad es que aún a eso nos acostubramos; nunca deja de dolernos la ausencia, pero como buenos "costumbristas", la convertimos en recuerdo porque es lo único de las circunstancias que está en nuestras manos: nuestra propia reacción ante el hecho.
La vida cambia constantemente, te sorprende, te da todo o te quita todo, y cuando empiezas a acostumbrarte, te da una nueva razón para evolucionar. Es por esto que este blog al que he titulado "Giros de tuerca", pretende ser un espacio para hablar de esos cambios, de esas cosas que como ser humano me cuesta asimilar, y que siempre trato de convertir en aprendizaje mediante un proceso que empieza con escribirlas.
"Giros de tuerca" es el término cinematográfico que se utiliza para describir situaciones que cambian por completo el rumbo de la historia que cuenta una película. Los giros de tuerca son todas esas cosas que nos toman por sorpresa y a las que finalmente tenemos que reaccionar, las que hacen que la vida sea...bueno, la vida.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
